Hace dos años que DARPA, la agencia de investigación para el departamento de Defensa de USA, responsables de la invención de Internet, ahí es nada, comenzaron el proyecto SyNAPSE con el fin de crear inteligencia artificial.
A día de hoy IBM está inmersa en la segunda fase de este proyecto que os mostramos tras el salto. SyNAPSE significa Systemas os Neuromorphic Adaptative Plastic Scalable Electronics lo que traducido al castellano mundano significa cerebros artificiales. En esta segunda fase IBM ha recibido 21 millones de dólares por parte de DARPA para continuar con el desarrollo de dos chips que literalmente aprendan de su entorno para poder procesar la información cada vez más rápido.
El primero de esos chips tiene el equivalente a 65536 enlaces neuronales artificiales y el segundo de ellos 262144 ambos implementados en chips equivalente a 256 núcleos de procesamiento. Y nosotro ahorrando para comprar el último procesador de Intel de ocho núcleos.
Hace un par de años IBM ya fabricó una máquina con 144 TB de memoria con el objetivo de igualar la capacidad cerebral de un gato y el objetivo final es aunar ambas tecnologías con el fin de crear verdadera inteligencia artificial, eso ya da miedito
El capítulo de hoy es un poco diferente porque no vamos a hablar de un producto genérico, sino de un equipo en específico: el PC IBM. Hoy 12 de agosto, se cumplen exactamente 30 años de su presentación en sociedad. Un equipo que fue revolucionario en la historia de la computación, no por ser el primero, ni el más poderoso, ni por tener el mejor diseño. De hecho es casi no tenía nada especial, pero igual el IBM 5150 fue un hit, marcando a la industria de la computación como pocos lo han hecho.
Un mercado naciente
Para 1981 ya había varios modelos de computadores personales que tenían éxito, incluyendo al Commodore, el Apple II y algunos modelos de Atari. Se trataba de un mercado nuevo, donde se había instalado la idea de que la gente normal podía llegar a tener y usar un computador para facilitarse la vida. Esa idea era una locura sólo algunos años antes, cuando los computadores más pequeños eran del porte de un refrigerador. Pero de a poco fue apareciendo este nicho que fue conquistando a clientes interesados. Y aunque las apuestas de las empresas mencionadas era buena, les faltaba algo que no era técnico para el éxito, y que veremos más adelante.
IBM, aunque tenía experiencia vendiendo mainframes, estaba atrasado en el sector de los equipos personales. Su primer intento para un PC fue el IBM 5100, lanzado en 1975 como un equipo “portátil” (de casi 23 kilos), pensado para científicos, ingenieros y otros especialistas. Sin embargo ese equipo no era para las masas, y además era muy caro.
Viendo que la competencia estaba creando cosas mejores y que podían perderse un espacio en el mercado, IBM decidió lanzarse de cabeza a construir su propio PC, y en el tiempo récord de 12 meses ya tenían un equipo funcionando. Fue un trabajo acelerado que rompió con los esquemas de diseño que tenía la compañía: en lugar de seguir el conducto regular, se creó un equipo especial a cargo del ingeniero Don Estridge y el diseñador Lewis Eggebrecht. Para diseñar el equipo rápido, el grupo decidió utilizar partes que ya estaban diseñadas y a la venta, fabricadas por diferentes compañías de distintos países. Hasta el momento, IBM había fabricado sus propias piezas siempre. Además, por razones de costos y también por tiempo, se decidió usar un monitor que IBM había desarrollado antes en su división en Japón, e impresoras Epson que ya existían. Así, lo realmente nuevo del equipo se limitaba a la unidad de sistemas y al teclado. Los diseñadores también decidieron optar por una arquitectura abierta, para que otros fabricantes pudieran producir y vender periféricos y software compatibles con el equipo sin tener que comprar licencias. En términos generales, el PC IBM era de esta manera bastante abierto en comparación a los equipos de la competencia, que fabricaban todos sus sistemas de forma cerrada. La idea rindió frutos rápido: seis semanas después de que se pusiera a la venta, fabricantes ya tenían 20 periféricos compatibles a la venta.
Por el lado del sistema, el equipo optó por MS-DOS, desarrollado por Microsoft. La decisión también estuvo dada por una cuestión de tiempo: desarrollar un sistema propio era complicado y lento. Todos conocemos a dónde llegó Microsoft después de esto.
Confianza
Cuando IBM lanzó el 5150 el 12 de agosto de 1981, la empresa quizás no tenía mucha confianza en su producto hecho rápido, pero la gente sí tenía confianza en el gigante azul. El equipo fue rápidamente la opción más popular entre las empresas a la hora de elegir un computador para los empleados.
La marca IBM, que se venía cultivando hace 70 años para entonces, era muy apreciada en los círculos corporativos, donde había un dicho popular que decía que “nunca han despedido a alguien por comprar IBM”. Así los ejecutivos que no se aventurarían a comprar un computador hecho por una empresa nueva (y quizás con un nombre poco serio como “manzana”), optaron a ojos cerrados por el equipo del gigante azul.
El 5150 contenía un “tarro”, teclado y monitor en su modelo más básico, a un precio de US$1.565. Pesaba 20 kilos – sólo el teclado pesaba 6 kg – y en el monitor cabían apenas 25 líneas de texto. Tenía un procesador Intel 8088 de 4,77 MHz y 256KB de RAM. Aunque suena prehistórico, eso era suficiente para hacer las tareas básicas de oficina a principios de la década de 1980, y el equipo se veía hasta futurista si se lo comparaba con los mainframes del momento.
Impacto
IBM creó un modelo que todavía domina en la industria del PC: depender de otras empresas que crean las partes para tu equipo era una idea radical en su época, pero hoy es el estándar. Todos los grandes fabricantes de electrónicos son ensambladores que usan piezas hechas por otros. Para IBM fue una necesidad presionada por el tiempo, pero al final lo que hizo fue impulsar el desarrollo rápido de tecnologías a medida que los fabricantes se empeñaron en mejorar la parte del puzzle que ellos producían.
Esto convirtió a IBM en un maestro del ensamblaje, algo que podían copiar muchos otros, y eso fue exactamente lo que pasó. En pocos años el mercado estaba inundado de clones del PC IBM, usando una arquitectura idéntica. IBM la había publicado para que otros pudieran desarrollar software y periféricos, pero también se podía usar para copiarla. Los clones permitieron precios más baratos y le aseguraron un espacio dominante a empresas como Intel y Microsoft. Al mismo tiempo, hicieron que IBM paulatinamente perdiera su posición en el mercado, hasta que al final vendió su unidad de ensamblaje a Lenovo en 2005 para dedicarse a otros servicios a empresas.
Si bien hoy en día está en duda el futuro del PC, ante el desarrollo de teléfonos inteligentes y tablets, no cabe duda de que el PC de IBM marcó su pasado.
Ya que el “trolleo de patentes” se va volviendo cada vez más común en Estados Unidos, Google decidió adquirir 1.030 patentes de IBM de diferentes temas, incluyendo fabricación de memorias y microchips, creación de arquitecturas y diseño de servidores y routers, programación de software, bases de datos relacionales, etc.
“Como muchas compañías tecnológicas, a veces adquirimos patentes que son relevantes para nuestro negocio”, señaló un vocero al Wall Street Journal, sin entregar detalles respecto de cuánto pagaron por ellas.
Google está metido en una seria demanda con Oracle respecto a si Android violó o no patentes de la compañía. Quizás la compra de estas patentes le ayude a defenderse en posibles casos futuros.
Google había intentado comprar antes un gran y jugoso paquete de patentes de la quebrada Nortel, que terminaron siendo adquiridas por Microsoft, Apple y otras empresas, dejando fuera a la empresa de Mountain View.
International Business Machines sobrepasó a su antiguo rival en valor de mercado por primera vez desde abril de 1996, en el último giro de la vacilante fortuna de dos de las compañías de tecnología con más reputación del mundo. Apple sigue siendo la más valiosa
Este hecho supone otra piedra en el camino para Microsoft, que ha fracasado en su intento de persuadir a los inversores de que puede dominar el futuro de la tecnología como en el pasado, y ha visto cómo el precio de su acción se estancaba en la última década.
Un inversor que hubiera colocado u$s100.000 en ambas carteras de acciones hace diez años tendría hoy unos u$s143.000 en acciones de IBM y unos u$s69.000 en acciones de Microsoft. Microsoft es ahora la tercera compañía por tamaño en los EEUU por valor de mercado, después de que Apple subiera al primer puesto el año pasado. IBM dominó la industria durante décadas hasta que contrató a la pequeña y desconocida Microsoft para proporcionarle un sistema operativo para sus computadoras personales a principios de los años 80. Bill Gates aprovechó esa posición para pasar a dominar la industria con su teoría de que el software sería más valioso que el hardware, así que a finales de 1999, el valor de mercado de Microsoft era tres veces el de IBM, y mayor que el de ninguna otra compañía norteamericana.
Con la suba de Microsoft, IBM se convirtió en el inmóvil y anticuado Goliat que no podía subirse a la revolución informática. La compañía conocida como "Big Blue" perdía miles de millones de dólares al año a principios de los 90 y estaba a punto de venderse por divisiones antes de un giro dirigido por el consejero delegado Louis Gerstner.
Desde la burbuja tecnológica en 2000, la situación ha cambiado. Pese a doblar con creces las ventas y los beneficios en los últimos diez años, la acción de Microsoft se ha estancado, lo que ha generado críticas hacia los 11 años de gestión del consejero delegado Steve Ballmer.
Aunque aún domina el mercado de los sistemas operativos, Microsoft perdió terreno ante Google en el nuevo mercado de la publicidad en internet, ha permitido que Apple lidere en el terreno de los smartphones y las tablets, y tiene problemas para dejar su huella en la web de la forma que lo han hecho Facebook y Twitter.
Mientras, IBM se ha convertido en un especialista del software de negocios, servidores y consultoría, deshaciéndose de su negocio de computadoras al vendérselo a Lenovo.
Los profesionales de la informática, específicamente del mundo del software, tienen una cita virtual el próximo 14 de junio: IBM celebra su primer encuentro virtual de software en la Red.
Se trata de un evento dirigido a profesionales técnicos en el que, durante cuatro días, los participantes podrán conocer las novedades de una gran variedad de soluciones de software, entre los que abordarán aspectos como la captura y almacenamiento de datos, integración de aplicaciones y sistemas, estrategias de social business, gestión de los ciclos de vida de los productos, análisis de los nuevos modelos tecnológicos, implementación de la seguridad o conocimiento de los sistemas inteligentes, entre otros.
Especialistas de IBM estarán presentes en más de cien conferencias divididas en siete salas virtuales, según áreas de interés empresarial. Se trata de un evento gratuito, en el que solo basta inscribirse completando un formulario a través de la Web del evento para poder participar.
Destacan desde IBM que además de las presentaciones técnicas, los asistentes tendrán acceso a zonas de exposición, también virtuales, claro está, y además podrán realizar preguntas en directo a los expertos e intercambiar opiniones con otros participantes en el evento en áreas de networking.
Aunque los encuentros virtuales se harán según la hora española, destacan sus organizadores que el objetivo de elegir un entorno virtual para la realización de este Congreso es que la localización y el horario elegido para el evento no sea un impedimento para las personas interesadas en asistir.
sí que siendo en Internet, cualquier usuario de habla hispana podrá acceder al contenido desde cualquier lugar y desde su celebración en junio hasta 6 meses después, en los que el contenido estará disponible.
Así que si te interesa conocer las soluciones que plantea IBM para aplicarlas en tu empresa, ya sabes que puedes participar en este evento a través de su Web, o de sus perfiles en las redes sociales: Twitter, Facebook y LinkedIn.
Registró 5.896 invenciones en los EEUU durante 2010, lo que la ubica por 18 años consecutivos al tope de la lista de las empresas más activas en ese campo. El top ten
IBM es la primera compañía en lograr más de 5.000 patentes en los EEUU durante un único año. Una muestra del increíble avance de las nuevas tecnologías es que al gigante azul le demandó más de 50 años recibir sus primeras 5.000 patentes.
IBM fue fundada en 1911 y ese mismo año recibió su primera patente por la “tabulación de tarjetas perforadas”.
En 2010 se destaca una patente por un método para recopilar, analizar y procesar la información del paciente desde múltiples fuentes de datos para proporcionar diagnósticos médicos más eficaces.
Asimismo, IBM patentó un sistema de predicción de las condiciones del tráfico sobre la base de la información intercambiada en corto alcance inalámbrico de comunicaciones.
Según datos de IBM, invierte cerca de u$s6.000 millones al año en I+D. Posee más de 7.000 inventores en 29 países. Los que residen fuera de los EEUU contribuyeron a más del 22% de las patentes de la compañía durante el año pasado, lo que representa un aumento del 27% sobre las contribuciones extranjeras durante los últimos tres años.
El top ten de los EEUU
1. IBM 5,896
2. Samsung 4,551
3. Microsoft 3.094
4. Canon 2,552
5. Panasonic 2,482
6. Toshiba 2,246
7. Sony 2,150
8. Intel 1,653
9. LG Electronics 1,490
10 HP 1,480